Lactancia materna III: Problemas frenillo tipo II

Hello people!

¿Qué tal va vuestra semana? ya estamos en Junio, en unos días empieza el veranito y con él, el buen tiempo, días de playa/piscina, terracitas…

En la última entrada os hablaba de las grietas que sufrí y de algunas cosas que utilicé para paliar el dolor y curarlas.

Tras un mes y medio de lactancia, como ya sabéis utilicé pezoneras, fue imposible quitarme las pezoneras, porque cada vez que lo intentaba me salía una nueva grieta.

De modo que, pasado un mes decidimos acudir a grupo de lactancia para ver que sucedía, si era que no estaba bien la postura, si la niña no se agarraba bien o que pasaba porque era quitarme las pezoneras y tener unas grietas horribles que no podía con el dolor. Acudimos al grupo de lactancia Mamahorta en el centro cívico Mata i Ramis de Horta, aconsejada por mi fisio Gemma.

El grupo de lactancia me pillaba en la otra punta de Barcelona, pero decidimos ir y menos mal, porque cuando nos vió la comadrona del grupo de lactancia, Imma Sarries, me corrigió un poco la postura pero nos dijo lo que yo me temía, que la niña tenía Frenillo tipo 2 y que teníamos que operarla, porque esto no sólo me afectaba a la lactancia sino que podría perjudicarle en un futuro a la hora de hablar.

Ahora entendía porque mi hija no se enganchaba bien, ya teníamos el problemas de nuestra lactancia y teníamos que darle una solución que era operarla, y no sabía por donde empezar, Imma nos aconsejó pedir hora con la pediatra para que nos derivaran a Sant Joan de Déu, pero la lista de espera era casi de un año.

Por lo que decidimos acudir a un especialista privado, que seguramente muchas de vosotras conoceréis.

Nos recomendó acudir a la clínica Gavà Salut Familiar que tiene Carlos González -el famoso Pediatra y experto en lactancia, autor de varios best sellers- que tiene en Gavà (Barcelona).

Nos valoró su compañero Luis Ruíz. En la primera visita nos dijo que efectivamente tenía un frenillo importante tipo 2 y que era necesario realizar una pequeña intervención. Si quería podíamos hacerlo en ese mismo momento, así que accedimos y tras varias semanas realizando unos masajes mi hija pudo volver a mamar por si sola sin necesidad de pezoneras.

La pequeña intervención consiste en cortar el frenillo con un bisturí, realizar unos pequeños masajes con un gel de ácido hialurónico ( para evitar que se vuelva a pegar la mucosa).

Lo que peor llevé, era no entender como se le podía haber pasado este tipo de frenillo en el hospital, la miraron porque insistí, incluso en el ambulatorio, pero nadie se dió cuenta de que mi hija tenía el frenillo sublingual corto y que eso impedía que mi hija mamará bien. Ya no sólo eso, sino que podría ser un problema a la hora de hablar en un futuro.

Es por eso, que insisto en que ante cualquier duda, vosotras madres, sigáis vuestro instinto y busquéis especialistas que corroboren que realmente no hay ningún problema que en un futuro hubiese acabado en un logopeda.

Espero que os haya gustado la entrada de hoy, nos vemos muy pronto en un nuevo post.

Kisses.

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